La Diocésis de Kaya está situada en el noroeste de Burkina Faso en Africa occidental. Abarca uno de los territorios más pobres del país en lo que a recursos naturales se refiere. Estadísticamente cada tres años la población se ve afectada por las hambrunas. La tasa de escolarización es la más baja del país: en las zonas rurales hay una escolarización en primaria del 35% frente al 48% de media nacional y solamente el 25% de la población está alfabetizada. La población vive dedicada a la agricultura de subsistencia. Los bajos rendimientos de las cosechas se deben a la falta de lluvias, la pobreza del suelo y la pervivencia de métodos primitivos de cultivo. El analfabetismo de la juventud campesina no les permite beneficiarse de la formación de base en técnicas agrícolas modernas. Las mujeres, motor de desarrollo en otras zonas del país, están excluidas de toda formación de base por el mismo motivo.
La parroquia de Barsalgo, dirigida por un equipo de tres misioneros de diferentes nacionalidades, está muy involucrada en la mejora de las condiciones de vida de los habitantes de esta zona. La parroquia carece de cualquier infraestructura adecuada para impartir formación. Están trabajando desde hace varios años en colaboración con las organizaciones locales de acción social y desarrollo y han puesto en marcha un proyecto de alfabetización, construyendo 12 centros en diferentes pueblos. Ahora han elaborado un proyecto de construcción de tres centros de formación en tres pueblos escogidos estratégicamente, ya que ésta parroquia abarca un territorio con una población cercana a 150.000 personas.
Los centros estarán dedicados a la alfabetización de jóvenes y adultos que no pudieron acudir a la escuela, sin discriminación de ningún tipo. Se potenciará la formación femenina y la atención a la juventud. Se impartirán asimismo cursos de formación que potencien el desarrollo. Habrá un curso de 58 días de trabajo intensivo y un curso complementario de 36 días durante la estación seca. En cada centro trabajará un formador a cargo de la misión católica y un técnico del servicio gubernamental de alfabetización se encargará de los exámenes al acabar los cursos.
El año 2005 han alfabetizado a 182 mujeres y chicas jóvenes. Las mujeres están discriminadas en la zona y los padres no envían a sus hijas al colegio. Para los responsables es prioritario educar a la mujer, las mujeres que conocen sus derechos y las leyes civiles que las amparan, se rebelan contra costumbres ancestral es que las degradan, como los matrimonios por conveniencia a cambio de una dote. Estos centros se encargan también de impartir cursos de nutrición infantil, ya que hay un alto índice de niños malnutridos entre O y tres años, y de salud materno-infantil. En cada pueblo elegido por el proyecto hay una comadrona que se encargará de impartir este tipo de formación.
Solicitan la colaboración de Manos Unidas para construir dos austeros centros de formación y agrandar las estructuras de un centro ya existente. El número de beneficiarios directos anuales será de unas 600 personas. Existe una aportación local monetaria y la misión católica dirige los centros y proporcionará los formadores.