

Curso 2006-07
¿Porqué un proyecto nuevo de pastoral? |
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Porque se quiere dar una respuesta a la busqueda de esperanza del joven de hoy. Es necesario, urge, crear un nuevo lenguaje capaz de comunicar la fe en un mundo profundamente cambiante, donde el discurso catequético se hace largo y aburrido perdiendo su encargo misionero.El nuevo lenguaje de transmisión de la fe aboga por el diálogo como elemento evangelizador, donde el catequista asume el papel de animador/a de la fe que lleva el joven en su interior (puede estar mal formada por la transmisión de ella recibida o mal vivida), y, con este diálogo le lanza una provocación capaz de impulsarle a comprometerse con la palabra. Tiene mucha importancia la experiencia de fe del animador/a del grupo, que con su testimonio de fe y vida acerca al Credo Apostólico, al compromiso de vida y la vivencia en la comunidad a su grupo; por cierto, que este grupo adquiere entidad en sí en dos vertientes: en el pequeño grupo acompañado por un animador/a y en el gran grupo donde se encuentra todos los jóvenes que viven intentando optar por Jesús de Nazaret. El fondo de este proyecto no está en ninguna meta, ni siquiera en el sacramento de la Confirmación, sino en la coherencia personal del que transmite la fe para que el joven se encuentre con la meta misma a través de la reflexión. Hoy, sobran catequistas y faltan el animadores de fe "apóstoles". |
El reconocimiento de Jesús como salvador, impulsa al cristiano a vivir inmerso en ese misterio, con los pies bien plantados en la tierra. Precisamente, por esa tierra, Jesucristo sintió pasión, se comprometió y renunció a otros grandezas. Hoy, existen hombres y mujeres, que siguiendo a su Salvador, son testigos del Amor de Dios vivo. Profetas de la nueva historia. Con ellos y ellas, los jóvenes, conoceran unos testimonios para que verifiquen que la fe tiene sentido en la vida. La madre de familia del hogar cristiano, la profesora que vive con pasión su trabajo llevando la cruz del Señor, con el misionero que entrega su vida a los más desfavorecidos o la joven, que con un cáncer terminal, se acoge al Señor de la vida y de la muerte... todos son testimonios en una vida cotidiana, en la que, muchas veces, pasa desapercibido.
No somos cristianos porque hacemos cosas buenas; no somos cristianos porque ayudamos a los pobres y tenemos un compromiso social; no somos cristianos porque nos portamos bien y ni tan siquiera somos cristianos porque contamos la historia de Jesús para la vida de los hombres. Somos cristianos de verdad "sólo si nos decidimos a adorar a Dios absolutamente, si tratamos de amarlo con todo el corazón, si nos rendimos a su grandeza". Al igual que la familia que reza unid permanece unida,que nos dice el dicho, también el grupo que reza unido permanece unido, y la experiencia así lo ha venido demostrando. La oración forma parte esencial en este proyecto... la oración personal y la grupal, la comunitaria y la parroquial.
La Eucaristía es el acontecimiento especial y original que debe recoger los desafíos que los jóvenes de este tiempo lanzan a la Iglesia y al mundo. La Eucaristía tiene que ser para el jóven la espera deseada, la gran fiesta del cristiano. No hablamos de "misas especiales", hablamos del joven insertado en la Eucaristía de la comunidad. Animado por su catequista/animador, como pequeña comunidad, se deben unir para celebrar y vivir la fe en la misa parroquial. Si el grupo está vivo, la Eucaristía les debe invitar a leer su propia existencia a los ojos de Dios domingo trás domingo
Para muchos jóvenes la "plaza" se ha convertido en el lugar educativo por excelencia; por eso necesitamos apóstoles, testigos, capaces de meterse en los espacios de vida cotidianos abordando su conciencia,y anunciando un nuevo modo de sentirse vivo. El grupo debe asumir esta labor evangelizadora de los nuevos areópagos de la plaza y la noche. Como cualquier joven que siente atraido por la cultura de la noche y de la fiesta, el joven parroquial debe hacerse presente en estos ambientes, es su medio normal de relación, pero en " esas plazas abiertas" debe testimoniar la fe en Cristo joven con su estilo, su vida y con su testimonio. Como resulta especialmente dificil esta labor, el grupo, debe realizar la misión. No consiste en subirse a la cabina del pinche de música y gritar ¡Cristo Vive!. No, su mera presencia ya es evangelizadora, no faltara el momento para dialogar con alguien sobre lo humano y lo divino; como el diálogo es nuestro medio evangelizador, ahí debemos anunciar a Cristo Salvador, esperando el momento y testimoniando con la actitud
* Por lo tanto, esta nueva forma de acompañar a los jóvenes en su camino de fe se hace de este modo.
Cada mes analizarán un tema central de fe, sobre él girará el testimonio, la formación del tema y el compromiso que nace de ese testimonio. La oración final recogerá todo lo experimentado y vivido en el mes.
La Dimensión Eclesial esta presente desde las campañas oficiales ofrecidas por la Conferencia Episcopal o la Delegación de juventud (u otra) de la diócesis y se incluyen como temas trasversales en el trasfondo de los contenidos del curso. Los resúmenes finales de cada tema tienen como base el Catecismo de la Iglesia Católica
El recorrido de este proyecto dura cuatro años, y a través de ellos, el joven se va acercando a la verdad del Credo , del Símbolo de nuestra fe , pero ofrecido con palabras y hechos de la realidad actual. Por eso el primer año está dedicado a Dios Padre, el segundo a Dios Hijo, el tercero al Espíritu Santo y carismas de la Iglesia y el cuarto a la Iglesia y los sacramentos. Los bloques son cerrados (empiezan y acaban) pero van conexionados entre si , de tal modo, que se empiece por donde se empiece siempre tendrá sentido. Al acabar los cuatro años se habrá hecho todo el recorrido de la Fe.
*Metodología de trabajo:
El material es el mismo para todos los jóvenes, estén en el año de formación que estén. Cada tema ofrece una ficha de reflexión, con un lenguaje sencillo y actual que sigue el método de las asambleas familiares de los misioneros Redentoristas donde el diálogo del grupo es la base de la catequesis. No tiene libro alguno, solo la ficha y la comunicación. . En este proceso el/la catequista deja de ser tal para convertirse en animador/ a de fe de ese grupo en el que comparte su propia experiencia, corrige los errores de los chicos y proporciona nuevos datos de la fe. Todo tema acaba con una síntesis doctrinal del tema: lo que la Iglesia dice sobre ello
Los animadores/as de los grupos tienen su propia formación sobre ese tema y pueden estudiar diversos materiales de apoyo (que no sacarán en la reuniones) que después de ser estudiados y orados para hacerlo vida, se lleva en el corazón a la reunión con el grupo. Esta dinámica se basa en la experiencia del propio animador/a que la transmite a los jóvenes más que en la fichas que trabajen los jóvenes.
Es clave que los animadores/as capten bien el tema para “adecuarlo ” a la realidad del grupo, ya que si es un grupo de 1er año, el nivel será mucho más bajo que si lo hace con un grupo de 4º año
Hay unos materiales de apoyo a cada tema sacados de distintos libros y revistas (Misión joven, libro de Cáritas, Caminando en la fe y otros… )
El gran grupo adquiere un gran valor, ya que juntos, unos y otros, se sienten más y mejor, y los anima a seguir adelante. Hoy que trabajamos con "restos", el sentirse unidos a otros tienen un valor incalculable.
El testimonio y la oración se hace el mismo día y a la misma hora para todos los chicos y chicas en proceso, y solo, las dos semanas de formación se une el animador con su grupo
