
La imaginería mariana es una de las más ricas y variadas de todas las representaciones religiosas. María es la Madre de Cristo, pero también es la Madre de todos los cristianos, la cual nos acoge y admite bajo su protección. Es por este motivo que existe una gran proliferación de advocaciones marianas de muy diversa índole y condición. Entre todas esas advocaciones encontramos la del Carmen, que por muy variados motivos se ha convertido en una de las más extendidas por todo el orbe cristiano.
El nombre de esta advocación procede de uno de los lugares más emblemáticos para la cristiandad, el Monte Carmelo, situado en la población marítima de Haifa en el norte de Israel, en la zona de Galilea, y donde según la hagiografía el profeta Elías retó a los sacerdotes de Baal a levantar sendos altares de sacrificio donde rogar a sus respectivos Dios para que pusiera fin a la sequía de tres años que padecían. Los sacerdotes de Baal, a pesar de sus muchas invocaciones, no consiguieron nada, mientras que el Dios de Elías envió un fuego que abrasó el sacrificio de su altar y poco después uno de sus seguidores divisó “una nube pequeña como la palma de la mano” que subía del mar y que inmediatamente se convirtió en una gran nube de lluvia abundante. Esta “nubecilla” ha sido identificada con el tiempo como un símbolo de María, gracias a la cual nos llovieron la gracia de Cristo.
Elías llevó una vida de ermitaño en el Monte Carmelo, ejemplo de vida dedicado a la oración que sería continuado a partir del siglo III y donde una serie de personas, denominados hermanos de Santa María del Monte Carmelo, levantaron un templo dedicado a la Virgen María.
Es en este templo en el cual se puede admirar una de las más famosas representaciones de la Virgen del Carmen, fácilmente identificable gracias al escapulario. No obstante es destacable que esta imagen viste túnica blanca y manto celeste, y no el típico hábito carmelita, algo que sólo empezará a ser habitual a partir del siglo XV-XVI.
Como vemos la advocación de la Virgen del Carmen tiene remotos antecedentes históricos, no obstante, su proliferación no llegaría hasta muchos siglos, concretamente hasta el siglo XIII, durante el generalato de San Simón Stock, fundador de numeroso conventos carmelitas en el occidente europeo y gran devoto de la Virgen María, a la cual pedía incesantemente que le concediera algún tipo de privilegio para la orden religiosa a la cual pertenecía. Finalmente, según cuenta la leyenda, en el año 1251 se le apareció la Virgen llevando en sus manos el escapulario diciéndole: "Éste será el privilegio para ti y para los tuyos. El que muera revestido de él, se salvará". Gracias a este suceso, la Orden del Carmen sufrió un gran auge, y a partir de este momento es común encontrar en multitud de iglesias y conventos carmelitas la imagen de la Virgen del Carmen liberando las ánimas del Purgatorio, representación que podemos apreciar en uno de los magníficos retablos del barroco tardío que se conservan en la iglesia parroquial de Herencia y en el cual podemos observar a la Virgen del Carmen con el Niño Jesús junto a San Simón Stok y un ángel redimiendo a las ánimas del Purgatorio.
ATRIBUTOS: la Virgen del Carmen es una de las representaciones más fácilmente identificables debido a su indumentaria, el hábito carmelita, pero sobre todo al escapulario que porta en sus manos.
FESTIVIDAD: En el siglo XVII, el Papa Pablo V fija el 16 de julio como la fecha para celebrar la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, ya que según la tradición fue el 16 de julio de 1251 la fecha del regalo del escapulario por parte de la Virgen a San Simón Stock.
PATROCINIO: La Virgen del Carmen, denominada también como Estrella del Mar, es considerada como protectora de los marineros en general y de la marina española en particular, sobre todo a partir de un episodio sucedido en el siglo XVIII según el cual el almirante mallorquín Antonio Barceló Pont de la Terra, impulsó su celebración entre la marinería que él dirigía, propagándose de esta forma la festividad del Carmen entre marina española hasta convertirse en su protectora.
Claro Manuel Fdez.-Caballero
Ldo. en Historia del Arte.