CARTA DEL MES de Septiembre'07

EL BUEN OLOR DE CRISTO

 

"Porque nosotros somos para Dios el buen olor de Cristo, tanto entre los que se salvan, como entre los que se pierden: para éstos, olor de muerte que lleva a la muerte, para aquellos, olor de vida que lleva a la vida”. Estas bellas palabras salen de la letra escrita de un hombre que, él mismo, olía a Dios cuando estuvo preso, cuando fue a Corinto donde sólo había perversión, cuando en una barcaza viajó a Jerusalén para encontrarse con los discípulos, cuando lo martirizaban… en todos los lugares, hubiera el ambiente que hubiera o el olor que emanara el lugar o la situación que se viviera… allí estaba San Pablo oliendo siempre a Cristo.

Durante todo este verano, me atrevo a decir, Herencia también ha olido a Cristo, y no solamente por las novenas, misas y procesiones de los distintos barrios, sino por aquellas otras personas que han llevado la fragancia del amor de Dios a los enfermos, a los ancianos en soledad, a los inmigrantes y transeúntes que han pasado por aquí… donde había olor de muerte, nuestros voluntarios y voluntarias han puesto eso hermoso olor a Cristo.

También, este verano, la Iglesia ha posibilitado que jóvenes de nuestra pastoral de la Parroquia vivieran unas experiencias vacacionales muy distintas a las de años anteriores y a las de otros jóvenes… ellos, sí que se han empapado del olor de Cristo: los más pequeños de nuestra comunidad, de 6º de primaria a 2º de la ESO , participando en los campamentos del Cristo de Villajos, en Campo de Criptana, durante todo el mes de julio; otro buen grupo de chicos fueron buscando al “Señor de los Anillos”, en el campamento organizado por la Delegación Diocesana de Juventud en los Baños del Robledillo, en Toledo. Otros marcharon a Taizé, en Francia, para compartir la experiencia del ecumenismo con otros jóvenes de todo el mundo, y por último, 3 chicas jóvenes y una animadora llevaron el olor de Cristo a un grupo de niños y niñas abandonados, sin familia y sin cariño, que las Religiosas Franciscanas de la Purísima tienen acogidos en su casa de Lopagán (Murcia).

Mientras que estos jóvenes pasaban el verano comprometidos con la fe y los pobres, otros muchos, se han dedicado a la diversión y el descanso olvidándose, incluso de Dios. Pero gracias a estos voluntarios de Cáritas y a todos estos jóvenes comprometidos, el verano ha olido un poco a Cristo en nuestro pueblo.

Ahora, en septiembre, entre la fiesta de la Natividad de la Virgen y nuestras fiestas locales en honor de la Virgen de la Merced , estamos viviendo un mes muy mariano. Paso a paso aprendió a vivir según la voluntad de Dios. A lo largo del camino de Jesús, fue siguiendo a su hijo y aprendió de Él lo que este enseñaba. Fue doblemente madre de Jesús: madre en la carne de su vientre, madre biológica y madre por cumplir la voluntad del Padre manifestada en Jesús. Ella sí que era buen olor de Cristo… su fragancia de amor al Padre, de ayuda al necesitado, de oración confiada, de impulso de vida que expandía en su caminar. Aprendamos de ella.

También nosotros, desde la escucha y el seguimiento de Jesús, podemos acceder a tener con Él una gran intimidad y "parentesco" y entrar así en la bienaventuranza, en la felicidad, de los que viven el Reino de Dios. Oler a Cristo es oler a vida.

Julián Martín

 

Foto del recuerdo:

Mi padre en el hospital, mi madre acompañándolo, una imagen habitual en mi vida. Ahí en el hospital también ha llegado el olor de Cristo... sobre todo en el médico que sabe sonreir cuando osculta y en la enfermera que da palabras de animos en medio del dolor