CARTA DEL MES de Enero'08
UNA FAMILIA COMO LA DE NAZARET
En primer lugar, quiero desearos lo mejor para este año nuevo que estamos iniciando; le pido al Señor que bendiga cada hogar de este pueblo, que colme de felicidad a cada miembro de esos hogares y por último, que cada familia sepa vivir el amor y el ejemplo de la Sagrada Familia.
Todavía están grabados en nuestras mentes los acontecimientos, en torno a la familia, que cerraron el año pasado: un millón, dos millones… ¡qué más da!... muchísimas familias cristianas se reunieron en Madrid para decir a todo el país: ¡aquí estamos, somos las familias cristianas que queremos vivir en el amor de Dios!
A esa misma hora, 28 parejas que celebraban sus bodas de plata y 11 que celebraban las de oro, se reunían en la Parroquia de la Inmaculada Concepción para renovar, delante de Dios y de sus familias, el amor que un día prometieron. ¡Qué hermoso ver, que, después de tantos años, y no sin dificultades, sigue vivo el amor! Estos matrimonios nunca saldrán en las revistas del corazón, claro, hay cosas que nunca interesa decir.
No obstante, también hoy, cuando se habla tanto de solidaridad, de servicio, de ayuda a las gentes necesitadas o marginadas, estamos viendo a demasiados padres de familia, a demasiados abuelos y abuelas, que se encuentran solos, abandonados, a causa de su enfermedad, de su edad, o de sus achaques seniles. Hay hijos que tienen relación amistosa con los padres cuando los padres les cuidan, les atienden; pero rompen o enfrían sus relaciones cuando los padres necesitan ser cuidados y atendidos. Sin duda, este es el gran drama que sacude a la familia hoy… ¿qué hacer con los abuelo? Pero hay otros problemas, ya que existen demasiados matrimonios rotos o fríos, y demasiadas tensiones entre padres e hijos, hijos y padres, porque se ha desvanecido el amor .
Nuestras familias de hoy tienen motivos sobrados de preocupaciones:
- sufren los padres por problemas de salud, de vivienda, de paro, de educación y de religiosidad de los hijos...
- sufren los esposos por discordias, dificultades de convivencia, malos genios e incomprensiones...
- sufren los hijos porque desean otra forma de vida; porque quieren más de lo que se les puede dar; porque la sociedad les cierra las puertas del trabajo y les abre las puertas de paraísos imposibles...
- sufre toda la familia porque la TV , la publicidad, el ambiente inmoral le ataca con todas sus fuerzas y porque algunas de sus leyes atentan contra su estabilidad cristiana.
Por todo ello, tenemos que levantar los ojos a Dios con serenidad y esperanza; y la luz que iluminó el camino de la Familia de Nazaret, también iluminará el camino de nuestras familias.
Lo importante es no cerrar las puertas a Dios, que se ha hecho presente en una familia, como la nuestra, para darnos ejemplo de vida cristiana .
Que nuestras familias sean como la familia de Nazaret ..
Recibid un cordial saludo en este primer periódico del año 2008.
Julián Martín
Foto del recuerdo:
Este grupo de matrimonio vivieron sus 50 años de unión en la Parroquia, eran 11 parejas, con ellas yo recardé a mis padres que llevaban ya 54 años viviendo junto; unos días antes de esta celebración mi padre nos dejo a todos, especialmente a mi madre con 81 años de edad.